De vez en cuando vuelve. Como la navidad. Como el verano. Como la minifalda.  Señoras y señores, acaban de reabrir el debate: los textos, ¿cortos o largos? No he podido contener mis dedos. Disculpen las posibles erratas.

Y es que cuando uno se cree a salvo de toparse con la discusión milimétrica sobre cuánto debe medir un titular o una entrada de un blog, se la encuentra en cualquier esquina de internet. Da igual que parezca innecesaria o que la respuesta al dilema resulte obvia (“depende”)… Siempre regresa.

Y una vez más, tienes que explicar que sí, que claro que lo bueno si breve dos veces bueno, que parece lógico que en internet se escriba sin artificios, que si la gente escanea y no lee, que si la abuela fuma… Pero, qué carajo. Cuando intentas sistematizar hasta la náusea una tarea que persigue el corazón de la gente, termina siendo algo que ni fú ni fa, ni chicha ni limoná.

Di lo que tengas que decir, lo más claramente posible, usando pocas palabras… o no. Vamos, más o menos, lo que dice Eva Sanagustín, que es la que me ha recordado el asunto.  Más razón que una santa.

Ya sabéis mi receta: redacción es intención más emoción. Usa las palabras que necesites, las justas, ni más ni menos. No seas un plasta, pero tampoco escribas como si la vida fuera una conversación de twitter. Y claro que todo se puede acortar, pero a veces la redundancia es necesaria porque no somos robots. Por ejemplo, yo quiero enamorarte, ¿qué me recomiendas?:

a) Una poesía personalizada en tu buzón de correo (¡incluso con palabras y versos repetidos!)
b) Un sms con faltas de ortografía copiado de internet (eso sí, de menos de cien caracteres)

Pues eso. Que la publicidad, los blogs, la comunicación… también van de enamorar y cada amado o amada es un mundo.

Hace mucho que no os molesto. Tenéis suerte de que esté inmerso en un aluvión de trabajo y de preguntas sobre el futuro. Sin embargo, hoy me apetece hablar de la manera en que Herraiz Soto & Co nos agradece el apoyo al videoclip interactivo de Labuat, ya que ha sido elegido como el mejor site del año en los FWA gracias a los votos de 43000 personas:

La animación consiste en que cada vez que pulsas el botón izquierdo, la mano-cursor da una palmadita al resto de las 43.000 manos. Y sí… puedes hacerlo hasta 43.000 veces (hay un truco para acelerar este proceso y que no te despidan por procrastinar).

La verdad es que la acción me gusta casi tanto como el propio videoclip. Y aunque la producción es impecable, lo que me ha encantado es el mensaje de base: dar las gracias. Qué fácil es y qué poco lo hacemos.

Santiago Rodríguez dice en su libro «Creatividad en Marketing Directo» que las tres palabras con más moho del diccionario son “Perdón”, “Por favor” y “Gracias”. Creo que es una importante lección, sobre todo en el caso de dar las gracias. Al fin y al cabo, pedir perdón y perdir algo por favor implican una petición a los demás (en el primer caso, se solicita la tranquilidad de saberse perdonado; en el segundo, vaya usted a saber). Pero dar las gracias, si no es un acto de peloteo, es algo que das a alguien como reconocimiento por algo que te ha aportado.

Así que hoy, como estoy generoso, voy a dar algunos agradecimientos:

· Gracias a los que me voy a olvidar en esta lista (lo siento), por no molestarse.

· Gracias a Pablo (@DoPaiRa) por twittear el trabajo de Herraiz Soto & Co.  Gracias a ellos, por su trabajo.

· Gracias a Santiago Rodríguez por provocar la idea de esta entrada.

· Gracias a los que seguís este blog, tanto si comentáis como si no.

· Gracias a todos los que me han enseñado algo interesante en el trabajo y en cualquier otro aspecto de la vida.

· Gracias a todos los que trataron de inculcarme estupideces, por no haberlo intentado más.

· Gracias por poder seguir trabajando en el sector de la comunicación, tan inquietante como apasionante.

· Gracias a la crisis, ese concepto ficticio, por hacernos pensar y por darnos una segunda oportunidad.

· Gracias a mis padres por sufragarme Boy de Roald Dahl hace más de veinte años y todo lo demás.

· Gracias a Roald Dahl por escribir lo que escribió. Por ejemplo, el libro que tengo esta semana en mi bolso.

· Gracias al resto de escritores, músicos, artistas… que le dan sentido a la vida.

· Gracias a los diccionarios y a las enciclopedias (Google no podrá con vosotros).

· Gracias a mis amigos por ser como son y por pagarme unas rondas el otro día.

· Gracias a Óscar por darme oxígeno cuando estoy al borde de la muerte cerebral.

· Gracias a Jorge por tocar tan bien y por nuestros secretos a voces.

· Gracias, mil gracias, a la que me acompaña con tanto cariño y soporta mis vaivenes emocionales.

· Gracias a los inventores y potenciadores de internet, la verdadera revolución tecnológica de los últimos años (al menos, en su aspecto social).

· Gracias a los blogs y a la redes sociales por hacernos la vida más divertida.

· Gracias a los nuevos fichajes que nos enseñan a movernos por esto del 2.0 con frescura y agilidad.

Y gracias, MUCHAS GRACIAS, a la jubilación anticipada, porque puede que en un futuro lejano nos libre de los gurús pedantes que reducen la potencia comunicativa de internet al determinismo tecnológico, el complejo mundo de la investigación a un uso vago del ROI, la necesidad de ser directos en la red a escribir como monos amaestrados y la estrategia a llevar gomina.

Fuente: http://www.yorokobu.es/2010/01/26/%C2%BFes-posible-decir-43-000-veces-gracias/

Creatividad en Marketing Directo

El pasado jueves, Óscar Bilbao reivindicó en Abla (Ficoba, Irún) la vigencia del mítico manifiesto de MMLB en su conferencia “Delicatessem. Descuartizando la agencia de publicidad“. La verdad es que fue una excelente exposición.

La forma de presentarlo me sorprendió. Nos mostró algunas afirmaciones de aquella declaración de intenciones como si fueran propias y del 2010; y justo cuando estábamos creyéndonos ese nuevo testamento del heredero, llegó el remate maestro: estas ideas ya se habían planteado hace cuarenta años por Marçal Moliné, Miguel Montfort, Joaquin Lorente y Eddy Borsten (MMLB).

La consecuencia obvia de todo esto es que algo falla si nos sigue sorprendiendo un documento de los años 70. Cada día escuchamos nuevas soluciones milagrosas peligrosamente enfocadas sólo hacia lo tecnológico. Sin embargo, parece que nuestra salvación pasa por volver a las bases de la publicidad: la creatividad y la estrategia. Y por ahí fueron los tiros de la charla.

Para los más jóvenes (como yo, ejem) o los que han perdido algo de memoria, os dejo esta especie de reliquia sagrada de los publicitarios:

-Creemos que la base de la actividad publicitaria de agencia es un ejercicio profesional, y no un negocio de compra-venta de medios.

- Creemos que el anunciante tiene el derecho de recibir y la obligación de pagar solo el servicio que él necesita y no el que la agencia cree que debe prestar a todos sus clientes por igual.

-Creemos que el tamaño del presupuesto no siempre es el módulo adecuado para medir la retribución. El módulo es el trabajo hecho: cualitativa y cuantitativamente.

-Creemos que la creatividad debe sobrepasar el puro ámbito de la concepción publicitaria y abarcar toda el área del marketing.

-Creemos que si la eficacia de la publicidad debe medirse en términos de comunicación, la eficacia del marketing publicitario debe medirse en términos de comportamiento del consumidor.

-Creemos en el trabajo personalizado, vivido totalmente por el que tiene la responsabilidad de realizarlo.

-Creemos en el equipo como instrumento potenciador de las capacidades individuales

-Creemos en la investigación. No solo en la investigación directamente aplicable a las decisiones de marketing, sino aquella capaz de aportar avances en las técnicas de comunicación.

-Creemos en el cambio, a escala mundial, del concepto “agencia como negocio” a la realidad “agencia como profesión.

Fuente: http://www.moline-consulting.com/MMLB.htm

¿Cómo se os queda el cuerpo? ¿Asumís estos postulados como vuestros? El tiempo lo dirá. De momento, y para ir dándonos pistas, os dejo la frase que resumió la charla de Óscar, “sólo la creatividad nos hará libres“, y un nuevo toque de atención para las mentes adormiladas en tiempos gloriosos: las agencias podrían no formar parte del panorama publicitario del futuro.

Como el spot es tan bueno, puedo permitirme un burdo juego de palabras sin que disminuya la calidad de este post. Lo dicho: esta campaña es la polla…

Fuente: http://mzablog.wordpress.com/2010/01/19/el-anuncio-de-sexo-mas-creativo-que-he-visto/ (gracias por el aviso, Helena)

Los Herederos nos traen una nueva joyita que ha conquistado mi corazoncito de músico y mi cerebro de publicitario. Y es que una buena idea, una buena producción de la misma y el Carmina Burana de Orff nunca fallan. Vamos allá con estos momentos musicales, como se decía hace años en la tele…

Campaña de imagen para el Orfeón Pamplonés (2010)
Fuente: http://www.herederosderowan.com/2010/02/04/orfeon-pamplones/

no sé

19-1-2010 | Mis residuos

no sé

si el arte
sacraliza
la realidad

o

si la realidad
banaliza
el arte

no sé

A estas alturas de la película, nadie debería dudar que la guita es la religión contemporánea y que trabajando duro casi nadie logra el verdadero paraíso: la pasta gansa. Partiendo de esta premisa herética, podemos afirmar que el nuevo libro de Óscar Bilbao ha renovado nuestra visión del camino hacia la gloria eterna, añadiéndole focos, cámara y acción. Y es que, aunque la Iglesia no siempre lo vea, dos mil años dan para mucho.

Ahora el pecado es trabajar y la redención pasa por tener siempre algo más grande que los demás. Da igual si son los pechos, el pene, los labios, el tatto, el coche, el yate, la casa o la cartera. La cuestión es destacar del resto por vía aumentativa y/o acumulativa. En ese sentido, Los nietos bastardos de Warhol nos relata el plan perfecto que se marca Antonio Infante Amasa para lograr los quince minutos de fama que San Warhol, el profeta pop, nos prometió a todos.

Este personaje tiene algo, sin duda. Pero, ¿tanto como para dedicarle cien páginas? No es mártir, ni persona ilustre; y sus aspiraciones no van más allá de zumbarse a cuatro catálogos de silicona en un jacuzzi de Gran Hermano y vivir del cuento con los bolsillos más llenos que la bragueta. ¿Y entonces?

El culto al Tony (que curiosamente rima con Choni) no tiene sentido sin el responsable de sacarle brillo a este tipo, Óscar, que vuelve a demostrarnos sus dotes comunicativas al captar la esencia de este arquetipo de la era actual. Nadie como un publicitario podría haber elegido un personaje local de este pelo y convertirlo, gracias a esa prosa gamberra, en un icono cuasi universal.

En definitiva, esta nueva novelita viene a ser como la edición actualizada de la Biblia: más corta, más superficial y más divertida. De hecho, si lleváramos al Tony a un plató de televisión y le crucificáramos con cuatro pendrive bien afilados, podríamos alabar a un nuevo mesías: el del posmodernismo y su culto al ego.

Puede que incluso lo viéramos resucitar una y otra vez en youtube.

(losnietosbastardosdewarhol.com)

Fue tan buen jefe que creó un increíble clima laboral donde no sólo lo parecíamos, sino que todos éramos realmente iguales. Trabajábamos felices, sin cortapisas ni jerarquías estúpidas. Por ello, no podemos dejar de recordar ese lamentable día en el que el nuevo becario, ebrio de poder, le despidió sin mayores contemplaciones y ocupó su sillón de piel falsa.

La historia de las personas en el actual Occidente capitalista parece estar encauzada, al menos en sus líneas generales. Nacemos de una manera dolorosa, crecemos con el rigor de la disciplina familiar y escolar, conocemos el rechazo y los cráteres de pus en la pubertad, empezamos a disfrutar de ciertas ventajas tras acabar la educación obligatoria, imponemos una especie de dictadura en casa durante la adolescencia, nos sentimos afortunados con el esperado primer empleo, nos encanta la posibilidad de poder tirar nuestro propio dinero en un centro comercial, convivimos alegremente con otras personas, nos emocionamos cuando procreamos, vamos olvidando todo lo malo del pasado gracias a la senilidad y morimos apaciblemente en nuestra cama, rodeados de medicamentos, un vaso de agua sobre un tapete, babas en la almohada y paz. Salvo accidente, asesinato o enfermedad grave, el devenir del común de los mortales va mejorando con la edad. Es ley de vida. Aunque no una ley inmutable, por lo visto.

Resulta que esa progresión de lo malo a lo bueno no se da en el caso del benjamín bruto, un posible perfil psicosocial que presentan algunos niños nacidos a finales de los ochenta. Su evolución hacia la felicidad no es tal, más bien deberíamos hablar de una involución. Frente al modelo habitual que hemos comentado arriba, el nacimiento del benjamín bruto fue de lo más placentero, entre miles de peluches y demás bobadas. En su cálido hogar, disfrutó de un continuo “sí a todo, mi niño” por parte de unos abuelos encargados del pequeño de 8.30 a 20.30 (hay que descontar las horas escolares, muy útiles para cocinar, planchar, lavar y limpiar lo que el resto de la familia no tenía tiempo de hacer). En la escuela siempre tuvo a los progenitores de su parte y entre los tres consiguieron mandar al psicólogo y/o al traumatólogo a varios docentes. Finalmente, la pubertad también le resultó de lo más generosa, ya que tuvo en su mano todo tipo de artilugios electrónicos y pasta gansa para gastar los findes. Este cúmulo de constantes en la vida del benjamín, le convirtieron en un niñato bruto, muy bruto, tanto por su habitual grosería típica de los malcriados, como por su poca perspicacia. Vamos, que además de borde, era notoriamente lerdo.

Sin embargo, como las tardes que se fastidian por una tormenta repentina, su estatus se rompió bruscamente. La alegría familiar fue sustituida por una insistente exigencia de sus padres para que trabajara. Unos padres que dejaron de ser enrollados cuando el benjamín cumplió los treinta, sin más afición conocida que la de trotar de fiesta en fiesta y sin haber pisado un centro de estudios o empleo desde hacía ya una década. Pasó por el aro con lo de trabajar, pero como todo puede ir a peor, no le sirvió de nada romperse los cuernos y un par de vértebras para mantener su empleo cuasimileurista. La impotencia le embargó al descubrir que con los jefes no sirve el pataleo que años atrás utilizaba en casa: ellos sí te pueden dejar en la calle. Y el amargo punto final ocurrió cuando se percató de que le resultaba económicamente imposible hasta tintar las lunas de su coche, algo que le llevó a una depresión de la que nunca ha salido. Si te interesa conocer mejor al pequeño bruto (en la actualidad, Señor Bruto), puedes encontrarlo los sábados por la tarde en el aparcamiento de algún McDonald´s, junto a otros especímenes similares, lanzando vasos, restos de hamburguesa y decibelios por la ventanilla del buga. Como si el tiempo se hubiese detenido en ese pasado feliz donde todo era posible con un buen grito.

Curioso caso el del benjamín bruto… Dicho así, suena como el título de aquella película en la que el protagonista también vivía su vida al revés. Sin embargo, me temo que no hablamos de lo mismo y, desgraciadamente, todo lo que he contado aquí es casi casi real.

Cualquier parecido con la ficción es pura coincidencia.

-La gasolina es el incienso de la civilización.

-Lo antipoético es que el cisne tiene el cuello torcido de tanto buscarse las pulgas.

-El rayo es una especie de sacacorchos encolerizado.

-El ruido del reloj es que os está cavando la fosa.

-La naranja, bajo su gorro de oro, tiene vendada la cabeza.

-Grajo: palabrotas con alas.

-¡La hora, qué pasajera se hace en las fachadas!

-La luna tiene noches en que se ve que ha estado en el instituto de belleza toda la tarde.

-Boina: disco de música vasca para la cabeza.

¿A que inspiran? Pues os dejo de propina un “protomonólogo” de Gómez de la Serna. Era un monstruo…

(Gracias a Ignacio Escobar por compartirlo en facebook.)

“Usted nunca será una hortaliza, porque incluso las alcachofas tienen corazón…”
(De la película Amélie’)

“Al cine hay que ir bien peinado, sobre todo por detrás.”
Ramón Gómez de la Serna (en ‘Greguerías’)

Sí, el humor es una defensa contra el autoritarismo, contra la sentimentalidad engañosa, contra la pretensión de que sólo hay una verdad. Si por mí fuera, multiplicaría por 100 el número de libros con humor de las bibliotecas infantiles.”
Bernardo Atxaga (en ‘Alfabeto sobre la literatura infantil ‘)

“A pesar de todo, yo, el otro día, me hice un tatuaje. Algo discreto, bonito y original. Me tatué el techo de la  Capilla Sixtina en el paladar. Y ya tengo ganas  de ir al dentista y ver la cara que pone cuando meta el espejito.”
Luis Piedrahita (en ‘Un cachuete flotando en una piscina… ¿sigue siendo un fruto seco?’)

Jarbas Agnelli es un director de cine y músico. Hace un rato no tenía ni idea de quién era, pero internet es un maravilloso lugar para perderse y encontrar maravillas. Como este vídeo, donde Agnelli nos muestra cómo unos parajillos posados en cables eléctricos le inspiraron una melodía. ¿No os parece encantador?

Visto en cuartoderecha.

Lo siento en el alma, pero este pequeño artículo no va de sexo, sino de creatividad, esa actividad humana tan complicada. De hecho, por mucho que intentemos conquistar a una buena idea, es ella la que siempre tendrá la última palabra. Es un juego de dos (o mejor, en grupo, el ambiente ideal para fomentar el espíritu creativo), una especie de galanteo que culmina, si hay suerte y ella se deja, con un apoteósico orgasmo. Desgraciadamente, la mayoría de las veces, el encuentro merma las expectativas y se queda en un simple apaño para ir tirando.

Cada maestrillo tiene su librillo. Existen numerosos métodos para invocar a la creatividad (brainstorming, pensamiento lateral, los seis sombreros, mind mapping, la imitación…) y diferentes maneras de sistematizar el proceso por el que llegamos a ese orgasmo creativo, ese momento especial durante el que no podemos dejar de gritar “sí, sí, lo logré, por finnnnnn”.

Llevando el asunto creativo por este enfoque sexual, paso a analizar las etapas que planteó James Webb Young y que se han convertido en un clásico de los manuales de creatividad:

Cuando la idea se deja querer

  • El acercamiento
    Al principio somos nosotros los que buscamos una idea. Tenemos un problema que resolver y sabemos, más o menos, lo que nos gustaría encontrar. Sin embargo, aún no distinguimos con exactitud esa meta, por lo que comienza una etapa previa de documentación con la que buscamos todo tipo de información que nos ayude a conocer a nuestras candidatas, antes de cercanos a ellas y poner cara de interesante.
  • El coqueteo
    Tras analizar la información que hemos recopilado, comienza el coqueteo con diferentes ideas. Es posible que con las primeras conversaciones encontremos la gran idea de nuestra vida, pero lo habitual es que sólo demos con una idea “segurola”, la que cumple con nuestros requisitos más primarios pero no es tan especial como para dejarnos obnubilados (la idea redonda o mítica ‘cojo-idea’). Como dice Carlos Navarro, es un “punto de partida seguro”. Pero sólo un punto de partida, al fin y al cabo.
  • La espera
    Si no estamos seguros de haber dado con una idea excelente, entramos en la fase de incubación. Durante unos días, horas o minutos (según la urgencia que requiera la decisión), nos olvidamos de ésta búsqueda y nos dedicamos a otros menesteres que relajen nuestra mente, como leer blogs, cotillear en facebook o, incluso, echar una siesta. Durante este tiempo, nuestro inconsciente comienza a trabajar por nosotros. Se convierte en una especie de celestina que contacta hábilmente con una de las ideas para contarle lo que andamos buscando.  A partir de aquí, es la idea la que toma las riendas.

Cuando la idea toma la iniciativa

  • La llamada
    De repente, la idea que necesitamos decide llamarnos, sin saber muy bien por qué (el inconsciente trabaja a escondidas). Es lo que denominamos inspiración, y aunque nos gusta pensar que somos una especie de iluminados, sólo podemos apuntarnos el tanto de haber realizado los pasos previos del galanteo, que no es poco (“99% de transpiración, 1% de inspiración”). Lo cierto es que la idea es quien ha decidido contactar con nosotros y no al revés. Muchas veces, esto no llega a ocurrir y caemos en un pequeño estado depresivo denominado “bloqueo creativo”. Que no cunda el pánico. Se puede salir de ese momento crítico y reiniciar todo el proceso.
  • La consumación
    Tras la llamada de la idea, preparamos una buena cena y un ambiente romántico para conversar tranquilamente y cerciorarnos de que no vamos a despertarnos solos por la mañana. En caso afirmativo, comienzan los toqueteos, los susurros, los juegos preliminares… (una idea que no se ha trabajado bien, se queda en papel mojado, transformada en concepto abstracto). Con tesón y paciencia, estos prolegómenos desembocarán en el ansiado orgasmo creativo, la sudorosa recompensa a tanta dedicación, el “eureeeeeka” y el cigarrito de después, para los que aún fuman.

Éstas serían, a grandes rasgos, las cinco fases para ligar con una idea de bandera. Sin embargo, aún falta un epílogo muy importante. Tras una gran noche de amor, no hay quien se salve de algo que nos da tanto o más placer que el propio orgasmo: contárselo a los demás. No nos engañemos. Lo que más nos gusta es mostrar nuestro trofeo de caza, fardar de esa noche de placer y narrarla con todo lujo de detalles. No es por casualidad que los creativos tengan esa fama de ególatras

(Revisión del artículo publicado el 16 de Febrero de 2009 en Tinta Digital.)

Elo tuvo la gentileza de adjuntar dos vídeos muy interesantes en un comentario de éste, nuestro blog. En ellos, vemos y oímos (los que no sabemos francés, más bien, leemos) a Deleuze hablando sobre las ideas. No te lo pierdas.

Por cierto, también os recomiendo su blog, cargadito de muchas joyas para los sentidos: http://onegoodword.tumblr.com/

Ahora que tenemos un poco más de tiempo para vaguear y leer, y con un poco de retraso, os recomiendo el recorrido por la discografía de los Beatles que se ha trabajado ARP en Focos, Cámara y Acción:

The Beatles – Please, please me (1963)

Lo prometido es deuda y aquí comienzo con el repaso a la discografía de los Beatles. Para no morirme del asco me centraré solamente en los álbumes publicados en su país natal. En Estados Unidos, por ejemplo, sus primeros discos fueron diferentes a los de Reino Unido, algo habitual en muchos grupos de aquella época. Ahí va el primero.

Cuando grabaron su primer álbum, los Beatles ya llevaban una larga trayectoria de conciertos. El primer encuentro entre Lennon y McCartney se produjo en 1957. El grupo que formaron tuvo varios nombres y para cuando surgió el definitivo “The Beatles” (idea de Lennon que mezcla las palabras “beetles” -escarabajos- y “beat”) ya habían pasado cerca de tres años. En aquel momento ya estaba George Harrison en la banda pero aún no Ringo Starr. De hecho, el batería ya había tocado temporalmente con ellos y llevaban tiempo queriendo meterle en el grupo ya que consideraban a Ringo como el mejor batería de Liverpool.

En agosto de 1960 comenzó su famosa estancia en Alemania, donde consiguieron un contrato que les permitía tocar durante horas y horas en tugurios de los bajos fondos. Dormían donde podían, pasaron frío y aprendieron mucho, tanto a la hora de tocar en directo como de la vida en general. Y, sobre todo, se hicieron grandes amigos. Lennon tenía 20 años y McCartney 19. George Harrison ni siquiera había cumplido los 18, por lo que fue expulsado del local donde solían tocar, el Indra Club, un local donde uno se podía encontrar números de “strip tease” y peleas entre los borrachos de la zona.

A su vuelta a Inglaterra, consiguen su primer contrato discográfico. En Liverpool ya eran muy populares debido a la infinidad de conciertos que habían dado en The Cavern, una sala más bien cutre en la que el grupo consiguió la atención de la juventud de la época.

Los Beatles en The Cavern, cuando el batería era Pete Best

EMI, la compañía que los contrató, les asignó a George Martin como productor. Desde entonces, siempre se le ha conocido como el quinto Beatle, con permiso del representante de la banda, Brian Epstein, auténtico artífice del éxito del grupo en los aspectos no musicales.

“Please, please me” se grabó el 11 de febrero de 1963 durante 11 horas seguidas. Previamente se habían publicado los dos primeros singles del grupo. El éxito fue inmediato, al menos en Gran Bretaña. El álbum contiene 14 temas, de los cuales 6 son versiones de clásicos del rock and roll. El resto son composiciones firmadas por “Lennon-McCartney”, acreditación que pactaron a pesar de que muchos de los temas de los Beatles fueron compuestos por cada uno de ellos en solitario. “Please, please me” viene a ser una plasmación, al parecer bastante fidedigna, de lo que los Beatles hacían en The Cavern en aquella época, es decir, rock and roll desenfrenado con toques de pop y alguna balada que encandilara a las chicas.

Personalmente, las cancines que más me gustan del disco son la que le da título (primer número 1 del grupo en formato “single”) y “There’s a place”, una canción escrita por Lennon sobre el aislamiento, un tema muy poco frecuente en la música joven de la época que se basaba, casi exclusivamente, en canciones de amor. Las canciones de los Beatles también eran de amor, pero tenían una frescura y un descaro que las hacía superiores a las de los demás. Y sobre todo, tenían buenas melodías.

En el disco se incluyeron el primer single del grupo, la famosa “Love me do”. Recordemos que en aquella época tenían más importancia los discos sencillos que los álbumes, considerados como meras colecciones de canciones que no tenían suficiente gancho para sonar en las emisoras de radio.

Al margen del valor histórico que posee por ser el primer álbum de los Beatles, para mí “Please, please me” es un muy buen disco. Contiene canciones de calidad y tiene la frescura de los primeros tiempos del grupo. Hay que tratar de ponerse en la época en que se hizo para valorar sus muchas cualidades. Quizá lo que más me llama la atención son las estupendas melodías y las armonías vocales que, sin ser prodigiosas, resultan de lo más efectivas.

Datos:

Se publicó el 22 de marzo de 1963 y permaneció en el número uno de las listas británicas la friolera de 30 semanas.

Anécdotas:

- “Love me do”, escrita principalmente por Paul McCartney, fue grabada al menos tres veces por tres baterías diferentes. La primera con Pete Best (el batería al que sustituyó Ringo Starr) durante la audición que el grupo hizo para EMI en junio de 1962. La segunda en septiembre con Ringo Starr y la tercera el 11 de enero de 1963 con Andy White, ya que George Martin no aprobó la ejecución de Ringo Starr, que tuvo que limitarse a tocar la pandereta.

- “Twist and shout”, el tema que cierra el álbum, se convirtió en una de las canciones más populares de los Beatles a pesar de no ser suya. Lo cierto es que su versión es la más popular. Fue la última en grabarse, lo que significa que Lennon llevaba todo el día cantando y tenía la voz tocada. Esto se aprecia en la grabación final, que fue la primera de las dos tomas que se grabaron. Los berridos de Lennon al cantarla eran tan tremendos que solía ser elegida como cierre de sus conciertos, ya que al cantarla, Lennon solía terminar afónico.

miércoles 22 de abril de 2009

¿Por qué se separaron los Beatles?

Los Beatles a finales de los 60. Nada de sonrisas.

Últimamente he caído en las garras de la “beatlemanía”. Me he tragado completa “Anthology”, una serie de ocho episodios de algo más de una hora cada uno que se estrenó a mediados de los 90 en la que se narra de forma detallada y amena la historia de los Beatles, con entrevistas a sus integrantes, imágenes de archivo, actuaciones de televisión, escenas de sus películas y conciertos… Un trabajo muy completo.

Dos cosas me han llamado la atención:

- La sinceridad con la que Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr hablan de temas escabrosos como el consumo de drogas, las discusiones, los enfrentamientos, la disolución del grupo…

- Definitivamente, y por mucho que la idea esté muy extendida, “la culpa de todo no la tuvo Yoko Ono”. Tuvo que ver, pero no fue determinante. La disolución del grupo de pop y rock más venerado del siglo XX comenzó casi tres años antes de su anuncio oficial y arranca con la muerte de su representante Brian Epstein en agosto de 1967. Sin él, el cuarteto se vio perdido, incapaz de llevar sus finanzas y la compleja organización que rodeaba la carrera del grupo.

Un año antes, los Beatles habían decidido dejar de actuar en directo. Sentían que el público iba a los conciertos a verlos pero no a escucharlos. Los gritos ensordecedores y la creciente complejidad de las armonías vocales en su música, hizo que el grupo tocara y cantara cada vez peor en sus conciertos así que decidieron concentrarse en su trabajo en el estudio de grabación y, de paso, librarse de las giras maratonianas que empezaron siendo divertidas y terminaron aburriéndoles.

Ringo Starr al borde de un ataque de nervios.
Tras la muerte de Epstein se producen dos fenómenos casi paralelos en el tiempo: John Lennon comienza su relación con Yoko Ono y Paul McCartney emprende su lento pero constante intento por hacerse con las riendas del grupo.

George Harrison con cara de pocos amigos.
Ono absorbió a Lennon, que quedó completamente fascinado con ella (algunos consideran que de alguna forma Lennon encontró en Ono a la sustituta perfecta de su añorada madre, muerta trágicamente en un accidente cuando él era un adolescente). Decidieron no separarse el uno del otro, lo que implicaba la presencia constante de la japonesa en todas las reuniones de los Beatles, incluyendo los ensayos y las sesiones de grabación. Primer error.

Por otro lado, Paul McCartney tomó las primeras iniciativas tras la muerte de Epstein, como la filmación de “Magical Mystery Tour” o la decisión de filmar las sesiones de “Let it be”. Además, se enfrentó al resto de sus compañeros a la hora de decidir quién debía llevar los negocios de la banda. El tío listo pretendía que se encargara del asunto su suegro, a lo que se negaron Lennon, Harrison y Starr.

John Lennon y su sombra permanente.
Esto poco a poco fue creando un cisma entre McCartney y el resto de la banda. Pero es que, además, habían empezado a trabajar en proyectos en solitario. McCartney con la banda sonora de “The family way” y Lennon y Harrison con su álbumes experimentales. Para colmo, a medida que Lennon se iba mostrando más desinteresado por todos los asuntos que tuvieran que ver con los Beatles, Harrison se empezaba a hartar del poco caso que se hacía a sus composiciones, casi siempre relegadas o directamente no incluídas en los discos del cuarteto. Harrison había crecido muchísimo como compositor y quería que su música tuviera más presencia en los álbumes del grupo. El choque de egos en 1968 y 1969 ya era evidente.

Las sesiones de grabación de “Let it be”, que comenzaron en enero de 1969, fueron la puntilla definitiva. Incluso antes, Ringo Starr ya había anunciado su marcha del grupo. Consideraba que no se le valoraba y que si alguien sobraba en el grupo era él. Todos le convencieron para seguir. En “Let it be”, una agria discusión entre Harrison y McCartney (definitivamente autoproclamado líder indiscutible de la banda) provocó el abandono del primero. Curiosamente, esta discusión quedó impúdicamente filmada en la película “Let it be”. Tres días después, el guitarrista decidió volver al estudio.

Mientras tanto, Lennon ya pasaba de todo. Andaba por ahí más pendiente de la omnipresente Yoko Ono que de trabajar con el grupo. De vez en cuando aportaba alguna maravilla como “Across the universe” pero su cabeza estaba en otro sitio.

Paul McCartney encantado de conocerse.
Aunque la disolución oficial de los Beatles se produjo en abril de 1970, lo cierto que es que en realidad se el grupo se separó varios meses antes, en concreto el 13 de septiembre de 1969, cuando Lennon anunció a McCartney que dejaba el grupo. Al parecer, McCartney (que fue el que más hizo por la supervivencia del grupo) hizo como que no había oído nada pero ante la insistencia de Lennon, le pidió que esperara unos meses para hacerlo público. Finalmente, fue McCartney el que dió la noticia en una rueda de prensa siete meses después.

Que digo yo que para no alargar mucho esto, poco a poco iré haciendo un breve comentario sobre cada uno de los discos de los Beatles y de paso hablo más de música que de chascarrillos. Próximamente en su pantalla amiga.

jueves 2 de abril de 2009

Los diseños de Saul Bass

Saul Bass (1920-1996) es probablemente el diseñador de créditos más famoso de todos los tiempos. Sus originales creaciones (no sólo en este campo, sino también en el cartelismo cinematográfico) le convirtieron en un nombre admirado y prestigioso.

Estos son algunos de sus trabajos más destacados en el campo de los títulos de créditos en películas muy importantes:

El hombre del brazo de oro (The Man With the Golden Arm, 1955 – Otto Preminger)

Vertigo (Vertigo, 1958 – Alfred Hitchcock)

El factor humano (The Human Factor, 1980 – Otto Preminger)

El cabo del miedo (Cape fear, 1991 – Martin Scorsese)

Con la muerte en los talones (North by northwest, 1959 – Alfred Hitchcock)

Psicosis (Psycho, 1960 – Alfred Hitchcock)

Éxodo (Exodus, 1960 – Otto Preminger)

La cuadrilla de los once (Ocean’s eleven, 1960 – Lewis Milestone)

Anatomía de un asesinato (Anatomy of a Murder, 1959 – Otto Preminger)

Espartaco (Espartacus, 1960 – Stanley Kubrick)

En la cara lleva
tres años perdidos
y el frío de las seis de la mañana.

Luis García Montero (en ‘Canción amarga’ del libro ‘Las flores del frío’)

La literatura es un residuo,
un excremento de la vida.

Cristina Peri Rossi (en ‘Convalecencia’ del libro ‘Playstation’)

¿Qué importa ser poeta o ser basura?
Manolo Chinato (en ‘Anoche pasé frío’ del libro ‘Amor, rebeldía, libertad y sangre’)

La vida es una cárcel con las puertas abiertas (…)
Andrés Calamaro (en ‘Media Verónica’ del disco ‘Alta suciedad’)

Me da miedo la enormidad
donde nadie oye mi voz.

Antonio Vega (en ‘Lucha de gigantes’ del disco ‘Un día cualquiera…’)

Sergio de tallerd3 me ha lanzado el primer meme de mi vida y, aunque al principio he dudado entre sentirme memo (por no saber bien lo que es un meme) o aceptar la propuesta, aquí estoy escribiendo un post para corresponder su galantería vizcaína.

El reto es encontrar un lugar para la próxima fiesta de J&B, tal como escribe Eva (Community Manager de J&B) en el blog de la propia marca. El plazo es digno de un cliente al uso: para hoy. Bien, no perdamos más tiempo.)

Después de dar unas cuantas vueltas pensando en un lugar adecuado para potenciar la marca y satisfacer a esa panda de seguidores fieles al J&B y al blogging (actividades que suelen funcionar mejor si no las mezclas), y tras descartar un desplazamiento al pueblo con el topónimo actual más largo del mundo, la colina de Taumatawhakatangihangakoauauotamateaturipukakapikimaungahoronukupokaiwhenuakitanatahu, nombre que nunca elegirían por cargarse cualquier hoja de estilo del mundo, me dispongo a presentar la

Fucking Party de J&B

Mi propuesta es que nos desinhibamos por completo, que nos quitemos las corbatas y los ligueros y disfrutemos de un viaje para descargar adrenalina sin hacer deporte, una sana costumbre que no permite mantener un vaso de whisky en las manos como dios manda. Por eso, al igual que hay gente que rompe televisiones a ladrillazos, previo pago, yo propongo el

Primer Campeonato Mundial de Palabrotas

Cada día somos más los que reivindicamos las palabrotas, ese porcentaje de entradas del diccionario que más se acercan al habla popular y que te permiten poder decir que realmente conoces un idioma (¿cómo puedo asegurar que hablo inglés, si no sé llamar soplagaitas a alguien?).

¿Dónde celebrarlo? Sólo hay un lugar posible: el tranquilo pueblecito de Fucking, situado en Austria, en la frontera con Baviera. Sus habitantes se niegan a cambiar su histórico nombre, objeto de mofas por los anglófonos, y creo que esta liberación de perjuicios liga muy bien con una fiesta desenfadada de J&B (no todo va a ser sofisticación). El Campeonato de Palabrotas se grabará en vídeo y, por qué no, puede que dé lugar al primer diccionario de palabrotas en youtube.

Además, según la wikipedia, Fucking tiene dos pueblos colindantes de obligada visita para los blogueros seleccionados, Petting y Kissing, también posibles candidatos a la fiesta: Petting Party de J&B o Kissing Party de J&B. Y, ¿por qué no?, podría celebrarse un evento conjunto en los tres lugares:

Kissing, Petting & Fucking Party J&B

Juro por cualquiera de las Biblias y Constituciones del mundo que yo no me lo he inventado. Como tampoco es obra mía el cartel que hay en la entrada del pueblo: nada de photoshop, ¡lo prometo!

Y esto es todo, amiguitos. No os preocupéis, no estoy embriagado con nuestro rico patrocinador. Sé que si Eva J&B lee esto, necesitará un poco de pretty paracetamol para olvidar esta propuesta soez. Pero tenía que intentarlo, aunque sólo sea por Sergio.

Por cierto, yo invito a Jauhow, Asier3d y a ARP.  En vuestro caso, el plazo es de medio día… ¡Ánimo, campeones!

Actualización (15:38): Óscar ya tiene la ruta. Creo que definitivamente vamos a Fucking.

Las ideas tienen cierta similitud con las setas, o eso intuí un día que fui a buscarlas. Creo que algunos consejos de mi maestro setero sirven como analogía para fomentar la creatividad. Yo lo he relacionado con mi trabajo, la publicidad, pero pueden ser interesantes para cualquier ámbito. Que os aprovechen:

1. Para conseguir buenas ideas setas hay que currárselo ponerse las botas y subir al monte: no se van a plantar en tu mesa (perdón por el juego de palabras facilón). Las setas de librería supermercado no añaden ningún valor especial a tu plato, pero son comestibles. Plantéate, por tanto, si es realmente necesario el esfuerzo. ¿Cuál es tu objetivo: llenar el estómago o conseguir un plato para chuparse los dedos? Si sólo necesitas un alimento rápido, usa los ingredientes que otros han preparado y dale un caletón: ¡no te líes! Es mejor guardar las fuerzas para cuando busques algo exquisito. Además, te sentirás menos frustrado, porque quien quiere un truño o campaña literal picotear algo, no va a perder tiempo valorando y pagando tu creatividad degustando tu obra maestra.

2. Las ideas setas no siempre se ven de frente. Si eres cortoplacista vas con la mirada clavada a un metro de ti, la hierba no te dejará ver las ideas setas. Usa el pensamiento lateral una mirada periférica, mira “como de lado”, casi sin mirar. Busca como si no supieras lo que estás buscando… ¡investiga! Te puedes pasar horas y horas con la mejor idea en la punta de la lengua pisando una gran seta y no verla. Cambia el enfoque de vez en cuando.

3. Cuando tropiezas con una idea seta, casi casi seguro que encuentras otras alrededor. Crea un clima creativo y retroactivo Aprovecha la buena racha y busca un poco más, que seguro que hay más piezas escondidas.

4. Si tienes dudas sobre la falta de idoneidad toxicidad de una idea seta, descártala sin miramientos.  En caso contrario, puede que contribuyas a matar una marca a largo plazo envenenes a alguien y llegues a matarlo… menuda responsabilidad, ¿no? Si no estás seguro al cien por cien, olvida esa idea seta y sé honesto contigo mismo. Busca más.

5. No olvides el camino de vuelta. Apunta tus ideas Deja un rastro. De nada sirve que encuentres las mejores ideas setas, si luego no puedes recordarlas para armar la campaña volver a casa para prepararlas.

6. Tómate tu tiempo, pero que no se te haga de noche. Casi todo tiene una duración óptima, ni más ni menos. De nada sirve estar buscando sin descanso los mejores conceptos boletus, si se nos acaba el plazo va el sol. Habrás echado a perder todo tu trabajo tu día de setas. Lo mejor es enemigo de lo bueno.

7. Los buenos creativos seteros saben desarrollar preparar sus setas. No seas un gurú de la creatividad listillo y aprende a cocinar lo que has buscado: obtendrás mejores resultados te sabrá mucho más rico. No es que tengas que llegar a artefinalizar servir los platos, pero intenta marcar al máximo a todo el equipo a los cocineros cómo debería prepararse la materia prima que has reunido. Cuanto más cerrada dejes la estratregia creativa la receta, menos posibilidad de errores habrá.

8. No vayas a buscar ideas setas sin una buena compañía. Si trabajas con un buen equipo vas a acompañado te lo pasarás mejor y daras menos vueltas inútiles.

9. No te creas un Abbott, Bernbach, Casadevall, Fallon, Medina, Moliné, Pedreño,  Segarra, Vizcaíno, Zamorano, etc. Dios. Reconoce el trabajo de los maestros y aplaude las buenas ideas los grandes platos de los demás. La envidia está bien, pero cuando es sana.

10. Tampoco te frustres. Lo importante no es que consigas la mejor idea seta del mundo, sino la mejor de todas las que están a tu alcance. Además, con el tiempo se aprende a buscar, siempre que te esfuerces y no te limites a llenar la panza con esos tentadores productos de librería supermercado. Un buen trabajo siempre acaba recompensándote.

Dedicado a “loquenosalimenta.com, por sus takeaway creativos.

Como ando escaso de tiempo, voy a daros un enlace interesante, a modo de prueba de que no me han abducido…

Parece que los Imán ‘09 han reconocido el trabajo de dos agencias vascas, Herederos de Rowan y Ros&Asociados. Así que, una vez más, muchas felicidades y mucha envidia.

Lo recoge tallerd3:
http://www.tallerd3.com/archives/4079

Más información:
http://www.premiosiman.org/

Saul Bass

22-4-2009 | Joyitas, Personas

Hay días que tiraría el cablemódem a la papelera por cansancio extremo de esto del 2.0 y otros que me doy cuenta de que, en el fondo, hace años que estoy enamorado de internet. Aunque en público me haga el duro.

Ayer fue uno de esos momentos de alegría. Nada de masterclass, ni filosofías sobre redes sociales, ni truquillos tipo “Txumari Alfaro” del new marketing. No, no. Mucho más sencillo.

Dos blogs amigos coinciden en el mismo tema, desde órbitas diferentes. Y entre los dos consiguen lo que realmente me gusta de las redes sociales: que me inspiren. Sé que pido muy poco, pero es lo que pido. Muchas gracias. Vuestros enlaces sobre Saul Bass pasan a mi joyero.

Porque, por cierto, esperabas leer un post sobre Saul Bass, ¿no?

Y esto que me he encontrado por ahí, de propina:

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