Gurú lo serás tú

02 / 06 / 11

Sabía que no me decepcionaría. Le sigo la pista hace un tiempo y José Carlos León, en su faceta de ciberpolemista, me sitúa en esa escena en la que un tipo se pelea con otro en un bar por meterse con su equipo de fútbol, y al final de la noche, acaban abrazados destrozando algo parecido a una canción.

No estoy diciendo que sea un macarra.  Simplemente informo de que no tiene pelos en la lengua y lo mismo te da un tuiteo fraternal que te lee la lección en un comentario de Facebook. Y entre tú y yo, eso me gusta de él. Que todo lo cuestiona. Que todo lo analiza. Que a todo dice… “bueno, tal vez”.

Es cierto que el espíritu crítico te puede llevar con demasiada facilidad al descreimiento extremo. Algo que, si bien te ayuda a no caer en la inercia de las manadas, a veces te conduce a caminos demasiado solitarios por culpa de esa cansina costumbre de hacer preguntas incómodas. Vale, todo tiene sus riesgos y él los asume. Y si también a ti te apetece a probar esa experiencia, la de pensar por tu cuenta, seguro que te gusta su nuevo trabajo: Gurú lo serás tú (aquí lo puedes comprar).

Este libro es una recopilación y una revisión de un buen puñado de artículos. O mejor dicho, de un montón de dudas que han boicoteado las noches de Jota. Dudas a las que ha dado forma de verdad absoluta-relativa. O sea, opiniones sobre diversos temas: desde el retorno de la figura del copy (dios te oiga, amigo) hasta la supuesta revolución webchevique, pasando por la secta de los ex alumnos de algunos programas máster (imprescindible el capitulillo de “Los MBA o la invasión de los ladrones de cuerpos”, página 64).

En definitiva, no se trata de un texto para aprender sesudas lecciones (aunque seguro que te apuntas más de una), ni de un mamotreto de técnicas de marketing digital construido a base de refritos, ni de un manual de autoayuda para convertirte en gurú. Espera. Igual esto último sí. Porque la publicación es toda una invitación a pensar en este cambiante mundo de la comunicación, a debatir si la tecnología es realmente tan importante para nuestras vidas o a plantearse si todo lo que tuiteamos es más cierto cuanto más lo retuitean… o simplemente es más repetido porque a los demás les cuesta menos copiar que pensar.

Lo reconozco. En muchas ocasiones me han dado ganas de partirle la cara, en sentido figurado: tiene ese extraño don de meterte el dedo en el ojo. Pero la mayoría de las veces, cuando ha pasado el temporal, me ha recordado que toda realidad tiene muchas perspectivas y hemos acabado dándole juntos al “Me gusta”.

Como los del bar. Pero sin cantar.

 

 

Coda: Hoy es un día especial para él por varias cosas. Una de ellas, que se hace público el documental con guion suyo sobre esos malditos creativos publicitarios argentinos que nos dan mil vueltas: “Spot es un nombre de tango” (Metrópolis, La 2, a eso de la medianoche).

 

 

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4 comentarios

  1. Martin, yo nunca te partiría la cara amigo, al menos, no sin preguntarte ¿por qué?

    No tengo palabras para agradecerte el detalle de este magnífico post, no por hablar de mi libro, si no por ese talento que tienes para escribir.

    Un regalo precioso.
    Un abrazo, que algún día, será real.
    J

  2. No te lo tomes al pie de la letra. Bueno, qué narices, sí… ¡sal a la calle si tienes lo que hay que tener! (¿chaqueta?).

    Lo mejor de todo es que solemos estar bastante cerca, así que a ver si coinciden nuestras agendas. A disfrutar de este día cojonudo que te espera.

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