Ahora que tenemos un poco más de tiempo para vaguear y leer, y con un poco de retraso, os recomiendo el recorrido por la discografía de los Beatles que se ha trabajado ARP en Focos, Cámara y Acción:
- ¿Por qué se separaron los Beatles?
- Please, Please me (1963)
- With The Beatles (1963)
- A Hard Day´s Night (1964)
- Beatles For Sale (1964)
- Help (1965)
- Rubber Soul (1965)
- Revolver (1966)
- A Collection of Beatles Oldies (But Goldies!) (1966)
- Sgt. Peppers Lonely Heart Club (1967)
- Magical Mystery Tour (1967)
- The Beatles (White Album) (1968)
- Yellow Submarine (1969)
- Abbey Road (1969)
- Let It Be (1970)
- Para terminar
The Beatles – Please, please me (1963)
Cuando grabaron su primer álbum, los Beatles ya llevaban una larga trayectoria de conciertos. El primer encuentro entre Lennon y McCartney se produjo en 1957. El grupo que formaron tuvo varios nombres y para cuando surgió el definitivo “The Beatles” (idea de Lennon que mezcla las palabras “beetles” -escarabajos- y “beat”) ya habían pasado cerca de tres años. En aquel momento ya estaba George Harrison en la banda pero aún no Ringo Starr. De hecho, el batería ya había tocado temporalmente con ellos y llevaban tiempo queriendo meterle en el grupo ya que consideraban a Ringo como el mejor batería de Liverpool.
En agosto de 1960 comenzó su famosa estancia en Alemania, donde consiguieron un contrato que les permitía tocar durante horas y horas en tugurios de los bajos fondos. Dormían donde podían, pasaron frío y aprendieron mucho, tanto a la hora de tocar en directo como de la vida en general. Y, sobre todo, se hicieron grandes amigos. Lennon tenía 20 años y McCartney 19. George Harrison ni siquiera había cumplido los 18, por lo que fue expulsado del local donde solían tocar, el Indra Club, un local donde uno se podía encontrar números de “strip tease” y peleas entre los borrachos de la zona.
A su vuelta a Inglaterra, consiguen su primer contrato discográfico. En Liverpool ya eran muy populares debido a la infinidad de conciertos que habían dado en The Cavern, una sala más bien cutre en la que el grupo consiguió la atención de la juventud de la época.
“Please, please me” se grabó el 11 de febrero de 1963 durante 11 horas seguidas. Previamente se habían publicado los dos primeros singles del grupo. El éxito fue inmediato, al menos en Gran Bretaña. El álbum contiene 14 temas, de los cuales 6 son versiones de clásicos del rock and roll. El resto son composiciones firmadas por “Lennon-McCartney”, acreditación que pactaron a pesar de que muchos de los temas de los Beatles fueron compuestos por cada uno de ellos en solitario. “Please, please me” viene a ser una plasmación, al parecer bastante fidedigna, de lo que los Beatles hacían en The Cavern en aquella época, es decir, rock and roll desenfrenado con toques de pop y alguna balada que encandilara a las chicas.
En el disco se incluyeron el primer single del grupo, la famosa “Love me do”. Recordemos que en aquella época tenían más importancia los discos sencillos que los álbumes, considerados como meras colecciones de canciones que no tenían suficiente gancho para sonar en las emisoras de radio.
Al margen del valor histórico que posee por ser el primer álbum de los Beatles, para mí “Please, please me” es un muy buen disco. Contiene canciones de calidad y tiene la frescura de los primeros tiempos del grupo. Hay que tratar de ponerse en la época en que se hizo para valorar sus muchas cualidades. Quizá lo que más me llama la atención son las estupendas melodías y las armonías vocales que, sin ser prodigiosas, resultan de lo más efectivas.
Datos:
Se publicó el 22 de marzo de 1963 y permaneció en el número uno de las listas británicas la friolera de 30 semanas.
Anécdotas:
- “Love me do”, escrita principalmente por Paul McCartney, fue grabada al menos tres veces por tres baterías diferentes. La primera con Pete Best (el batería al que sustituyó Ringo Starr) durante la audición que el grupo hizo para EMI en junio de 1962. La segunda en septiembre con Ringo Starr y la tercera el 11 de enero de 1963 con Andy White, ya que George Martin no aprobó la ejecución de Ringo Starr, que tuvo que limitarse a tocar la pandereta.
- “Twist and shout”, el tema que cierra el álbum, se convirtió en una de las canciones más populares de los Beatles a pesar de no ser suya. Lo cierto es que su versión es la más popular. Fue la última en grabarse, lo que significa que Lennon llevaba todo el día cantando y tenía la voz tocada. Esto se aprecia en la grabación final, que fue la primera de las dos tomas que se grabaron. Los berridos de Lennon al cantarla eran tan tremendos que solía ser elegida como cierre de sus conciertos, ya que al cantarla, Lennon solía terminar afónico.
miércoles 22 de abril de 2009
¿Por qué se separaron los Beatles?
Los Beatles a finales de los 60. Nada de sonrisas.
Dos cosas me han llamado la atención:
- La sinceridad con la que Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr hablan de temas escabrosos como el consumo de drogas, las discusiones, los enfrentamientos, la disolución del grupo…
- Definitivamente, y por mucho que la idea esté muy extendida, “la culpa de todo no la tuvo Yoko Ono”. Tuvo que ver, pero no fue determinante. La disolución del grupo de pop y rock más venerado del siglo XX comenzó casi tres años antes de su anuncio oficial y arranca con la muerte de su representante Brian Epstein en agosto de 1967. Sin él, el cuarteto se vio perdido, incapaz de llevar sus finanzas y la compleja organización que rodeaba la carrera del grupo.
Un año antes, los Beatles habían decidido dejar de actuar en directo. Sentían que el público iba a los conciertos a verlos pero no a escucharlos. Los gritos ensordecedores y la creciente complejidad de las armonías vocales en su música, hizo que el grupo tocara y cantara cada vez peor en sus conciertos así que decidieron concentrarse en su trabajo en el estudio de grabación y, de paso, librarse de las giras maratonianas que empezaron siendo divertidas y terminaron aburriéndoles.
Ringo Starr al borde de un ataque de nervios.Tras la muerte de Epstein se producen dos fenómenos casi paralelos en el tiempo: John Lennon comienza su relación con Yoko Ono y Paul McCartney emprende su lento pero constante intento por hacerse con las riendas del grupo.
George Harrison con cara de pocos amigos.
Ono absorbió a Lennon, que quedó completamente fascinado con ella (algunos consideran que de alguna forma Lennon encontró en Ono a la sustituta perfecta de su añorada madre, muerta trágicamente en un accidente cuando él era un adolescente). Decidieron no separarse el uno del otro, lo que implicaba la presencia constante de la japonesa en todas las reuniones de los Beatles, incluyendo los ensayos y las sesiones de grabación. Primer error.
Por otro lado, Paul McCartney tomó las primeras iniciativas tras la muerte de Epstein, como la filmación de “Magical Mystery Tour” o la decisión de filmar las sesiones de “Let it be”. Además, se enfrentó al resto de sus compañeros a la hora de decidir quién debía llevar los negocios de la banda. El tío listo pretendía que se encargara del asunto su suegro, a lo que se negaron Lennon, Harrison y Starr.
John Lennon y su sombra permanente.
Esto poco a poco fue creando un cisma entre McCartney y el resto de la banda. Pero es que, además, habían empezado a trabajar en proyectos en solitario. McCartney con la banda sonora de “The family way” y Lennon y Harrison con su álbumes experimentales. Para colmo, a medida que Lennon se iba mostrando más desinteresado por todos los asuntos que tuvieran que ver con los Beatles, Harrison se empezaba a hartar del poco caso que se hacía a sus composiciones, casi siempre relegadas o directamente no incluídas en los discos del cuarteto. Harrison había crecido muchísimo como compositor y quería que su música tuviera más presencia en los álbumes del grupo. El choque de egos en 1968 y 1969 ya era evidente.
Las sesiones de grabación de “Let it be”, que comenzaron en enero de 1969, fueron la puntilla definitiva. Incluso antes, Ringo Starr ya había anunciado su marcha del grupo. Consideraba que no se le valoraba y que si alguien sobraba en el grupo era él. Todos le convencieron para seguir. En “Let it be”, una agria discusión entre Harrison y McCartney (definitivamente autoproclamado líder indiscutible de la banda) provocó el abandono del primero. Curiosamente, esta discusión quedó impúdicamente filmada en la película “Let it be”. Tres días después, el guitarrista decidió volver al estudio.
Mientras tanto, Lennon ya pasaba de todo. Andaba por ahí más pendiente de la omnipresente Yoko Ono que de trabajar con el grupo. De vez en cuando aportaba alguna maravilla como “Across the universe” pero su cabeza estaba en otro sitio.
Paul McCartney encantado de conocerse.
Aunque la disolución oficial de los Beatles se produjo en abril de 1970, lo cierto que es que en realidad se el grupo se separó varios meses antes, en concreto el 13 de septiembre de 1969, cuando Lennon anunció a McCartney que dejaba el grupo. Al parecer, McCartney (que fue el que más hizo por la supervivencia del grupo) hizo como que no había oído nada pero ante la insistencia de Lennon, le pidió que esperara unos meses para hacerlo público. Finalmente, fue McCartney el que dió la noticia en una rueda de prensa siete meses después.
Que digo yo que para no alargar mucho esto, poco a poco iré haciendo un breve comentario sobre cada uno de los discos de los Beatles y de paso hablo más de música que de chascarrillos. Próximamente en su pantalla amiga.
jueves 2 de abril de 2009
Los diseños de Saul Bass
Estos son algunos de sus trabajos más destacados en el campo de los títulos de créditos en películas muy importantes:
El hombre del brazo de oro (The Man With the Golden Arm, 1955 – Otto Preminger)
Vertigo (Vertigo, 1958 – Alfred Hitchcock)
El factor humano (The Human Factor, 1980 – Otto Preminger)
El cabo del miedo (Cape fear, 1991 – Martin Scorsese)
Con la muerte en los talones (North by northwest, 1959 – Alfred Hitchcock)
Psicosis (Psycho, 1960 – Alfred Hitchcock)
Éxodo (Exodus, 1960 – Otto Preminger)
La cuadrilla de los once (Ocean’s eleven, 1960 – Lewis Milestone)
Anatomía de un asesinato (Anatomy of a Murder, 1959 – Otto Preminger)
Espartaco (Espartacus, 1960 – Stanley Kubrick)
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2 comentarios
jauhow
21 de Julio de 2009 at 11:11
Ahora toca hacer lo mismo con los Stones, que las envidias son muy malas…
ARP
22 de Julio de 2009 at 8:41
No me conozco todos los discos de los Stones, que deben ser unos doscientos cincuenta mil