Cierren su facebook… ¡examen sorpresa!

Social Media

Últimamente no paramos de oír noticias sobre las nuevas tecnologías de la información aplicadas a la educación. Parece que hemos encontrado un nuevo argumento rostowiano para contrarrestar esta sensación de crisis mundial a corto y medio plazo: las tecnologías de la comunicación son uno de nuestros grandes objetivos de cara a la educación de los próximos años. El futuro.

Zapatero ha prometido un ordenador por alumno, pizarras digitales y wifi. Gates le aplaude, suponemos que ignorando la demanda de los colectivos que exigen que el software utilizado sea libre. Y, aplicando un punto de giro sorprendente y digno del guión de cualquiera de sus películas, Schwarzenegger apuesta ahora por sustituir los libros de texto por Facebook y Twitter.

Sin ánimo de polemizar, dejando claro que no me apetece ningún debate político y teniendo en cuenta mis limitaciones evidentes en esta materia, creo que podemos hacernos algunas cuestiones en voz alta:

  • 1.  La aplicación de las nuevas tecnologías a la enseñanza va a llegar sí o sí. ¿Vamos a dejar que los profesores opinen sobre su implantación o les vamos a marginar aún más de su responsabilidad en la educación de nuestros hijos?
  • 2.  El verdadero reto del futuro no es obtener una tecnología, sino aprender a usarla.
  • 3. ¿No es un poco arriesgado apostar por las ntic únicamente por ahorrarse los libros de texto, como en el caso de California? ¿Es realmente una cuestión de peso o una manera sibilina de reducir el gasto social en educación?
  • 4. ¿Qué tiene que ver facebook y twitter con un libro de texto o con la educación en sí? ¿No deberíamos apostar por buenas plataformas de e-learning, en lugar de recurrir a las herramientas más conocidas por nuestros votantes y, por tanto, más fáciles de asimilar? (Fácil, fácil, fácil… parece que queremos dar la utópica sensación de que educar es una tarea sencilla.)
  • 5. ¿Por qué no se habla de los procesos de aprendizaje y de la función trascendental de la educación en el siglo XXI?
  • 6. ¿Se está estudiando cómo va a afectar todo esto a la calidad de la enseñanza por parte de profesores que no son nativos digitales? ¿No provocará un mayor distanciamiento respecto a los alumnos?
  • 7. ¿Hasta qué punto es mejor un ordenador con los contenidos capados (que es lo que proponen al final todos los políticos) que una biblioteca?
  • 8. ¿Vamos a enseñar a los alumnos del futuro a perderse por internet y encontrar el conocimiento por sí mismos, fomentando su creatividad, o a que se aprendan lo mismo de siempre pero con iconos de punteros y diseños semitransparentes 2.0?
  • 9. ¿Seguiremos fomentando la memoria frente a la capacidad de resolver problemas?
  • 10.  ¿Se convertirán las redes sociales en un espacio de colaboración y de conocimiento (profesores-alumnos, profesores-profesores, alumnos-alumnos, profesores-padres, padres-alumnos, profesores-padres-alumnos…) o serán un mero recurso propagandístico basado en la tecnología como único pilar para el desarrollo de la sociedad y que sólo beneficiará a los proveedores de software y hardware?

Sin duda, habrá quien piense que son reflexiones de menor interés que el debate sobre las descargas ilegales y las p2p, pero ahí siguen sin respuesta, algo que a mí me preocupa. Como a lo mejor esta entrada cae en manos de un experto en el tema dispuesto a ilustrarme, dejo mis inocentes palabras esparcidas por la blogosfera.

Y acabo con un aviso para navegantes (nativos). En los tiempos de Cascorro, allá por la era medieval del 1.0, teníamos una herramienta maravillosa que, aun siendo terriblemente accesible y asequible, muchos desconocían. Era una especie de buscador primitivo que te permitía encontrar el significado de las palabras, toparte con cosas curiosas y desconocidas, reírte con los nombres de reyes antiguos, ver fotos de países extranjeros, ordenar el conocimiento, fomentar la creatividad y otras muchas cosas que algunos quieren que no conozcáis. Se llamaba “diccionario ilustrado” y había una versión premium: la Enciclopedia.

Que se me pete ahora mismo el Google si miento.

9 comentarios en “Cierren su facebook… ¡examen sorpresa!

  1. Twitter, facebook y el diccionario ilustrado.

    Herramientas. Meras herramientas. ¿Putas herramientas? Dale a un tonto una enciclopedia y no pasará de buscar “puta”, “coño” (que levante la mano quien no la haya hecho) Dale toda la 2.0 y se bajará la saga completa de Terminator.

    El debate va mucho más allá, como plantea Martín. Va a definir cómo queremos que sean las futuras generaciones. Qué queremos que aprendan (luego ya vendrá el cómo. Ojalá)Ahora mismo mi pelea es que mi hijo de 8 años se enganche a la lectura. me da igual si lee en rústica, edición de bolsillo, e-book o pda. Al fin y al cabo la canción de los quince hombres sobre el cofre del muerto suena igual en MP3.

    Dice Kotler (gurú de la cosa del marketing)que “agregar tecnología a una organización obsoleta, la convierte en una organización antigua… más cara” Cambia organización por universidad, instituto, kindergarden o unidad familiar y… ¿qué cambia?

    Hay que repensar la forma de pensar.

  2. Creo que con el 1.0 nos dieron ratón por liebre. Con el 2.0 pinta mejor, pero ya se está haciendo un poco tarde. Si realmente viene un 3.0 (web semántica o como quieran llamarlo), habrá que pensar en todo esto o tendremos una educación antigua, pero más cara (me encanta la frase de Kotler).

    Bonito comentario, Óscar. Gracias.
    ¡Y suerte con ese proyecto de persona!

  3. Me temo que estamos asistiendo a una revolución con pros y contras, es como cuando se dejó de hablar Latín para pasar a los dialectos que de él salieron. De golpe y porrazo empezamos a entender peor tanto las sagradas escrituras como lo que se sabía de ciencia hasta ese momento. Con el griego y la medicina también.

    Los nuevos medios cambian la forma de pensar y nos hacen tener memoria de pez. El aprender con un libro puede ser, o anacrónico o una ventaja competitiva de la leche. No sabemos como va a evolucionar el cerebro humano. Somos más capaces, pero ¿somos más profundos?

  4. Interesante, chile. Está claro que todo cambio (¿o revolución?) tiene efectos secundarios. Es algo inevitable. Y, a pesar de todo, creo que esta etapa social de internet aparecerá en los futuros libros de historia como algo positivo.

    Sin embargo, no creo en el determinismo tecnológico. Internet es una excelente herramienta, pero nada me asegura que vaya a educar por sí solo sin la intervención de un profesor, pedagogo o similar. Por lo tanto, entiendo que esta tecnología cambie la manera de pensar de las personas. Lo que no acepto es que evite que piensen.

  5. Un libro de texto, enciclopedia o PC son herramientas de la educación. Un profesor es una persona que transmite a otras personas un conjunto formado de conocimientos+vivencias+emociones. Debe ser difícil educar para un profesor sin herramientas, pero podría ser nefasto sólo transmitir conocimientos con herramientas sin profesor.

    Que Schwarzenegger haga una propuesta semejante sólo es noticia porque este señor es famoso. Si no lo fuera, provocaría la risa que provocan las sandeces de un paleto que no tiene la humildad y la sabiduría de saberse paleto y callar.

  6. Gracias por comentar, Javier.

    Estamos de acuerdo. Eso sí, se supone que no acepto insultos en el blog… pero teniendo en cuenta que aún no sabemos si ese tipo es humano o cyborg, te paso lo de paleto 🙂

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